Últimamente
estoy escribiendo notas una vez al mes. Escribo cuando tengo mucho que compartir,
pero este mes me agarro al límite. Desde que tengo uso de razón octubre siempre
fue el mes mas intenso en mi vida, no solamente porque cumplo años sino porque tengo
experiencias que en cierta forman me marcan y me hacen sentir que realmente estoy
creciendo. Pero este año octubre arrazó con todo en mí. Empezando por la melancolía
que me trae cumplir años, y recordar a los que no están conmigo de forma
presente sino en mi corazón. A medida que pasan los años me cuesta mas festejar
un año más que empieza para mí, porque eso significa que un año queda atrás, se
va, y con ese año se van muchas cosas buenas y malas y los cambios, al
principio, nunca caen bien. Tengo que reconocer que hay cambios buenos en la
vida de alguien, pero lamentablemente son los últimos que reconocemos. Siempre
nos damos cuenta de los negativos, y los buenos los dejamos al final. Hay
cambios que son pura y exclusivamente responsabilidad nuestra. Este tipo de
cambios aprendí hace un año que hay que aceptarlos y hacernos cargo, y
llevarlos lo mejor posible. Hay cambios que dependen de otro, y aprendí también
que estos no tienen que afectarte, simplemente hay que aceptarlos, por respeto
al otro pero no darle la suficiente importancia que a veces el otro quiere que
le tengas. Y por ultimo hay cambios que no dependen de nadie. Puede ser que del
destino, o de dios, o de quien escriba esta historia. Otra vez, tuve que
enfrentar el dolor de una perdida. Otra vez despedir, decirle hasta pronto a
alguien que esta un tu corazón. Esta vez, estoy preguntándome porque a veces
las cosas son tan injustas, pero creo que es inútil buscar una respuesta porque
TODO PASA POR ALGO. Este es un ejemplo de un cambio que no depende de un
tercero. Este cambio es el que siempre me afecta mas y lamentablemente este el único
cambio que nunca terminas de aceptar. Nunca te resignas a que esa persona no
este. Siempre vive en vos. La muerte no separa ni mata como muchos creen.
Solamente nos prohíbe ver con los ojos a ese ser querido, pero no nos puede
prohibir verlo con el alma.
Octubre también
removió sentimientos. Si en un baúl guardáramos lo sentimientos que vamos
sintiendo a medida que vivimos, en este mes se me abrió ese baúl y salio a
flote sentimientos que daba por concluidos. Es irónico como el destino se empeña
en hacernos aprender y ponernos a prueba... ¿Será esta vez distinto? Todo puede
ser, si lo quieres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario